Letras
Me encontré con tu sombra en un bar de recuerdos,
donde el vinilo aún suena con polvo y con fe.
Tus jeans rotos bailaban entre mis inviernos,
y el whisky barato sabía a tu piel.
Los amigos de antaño ya tienen hipoteca,
y yo sigo en conciertos con gente de pie.
Las promesas que hicimos se fueron en letras,
de canciones que nadie cantaba después.
[Estribillo]
🎶 ¡Oh, aquellos besos con humo!
Rockeríos de amor sin horario ni ley,
¡Oh, cuánto ruido y ninguno!
Pero qué bien nos sabían los viernes sin red.
Y aunque el tiempo nos peine de gris,
yo me río: ¡qué bien fui feliz! 🎶
[Verso 2]
Tus cartas de amor eran puro grafiti,
tu risa, la banda sonora del sur.
Nos creímos eternos, punk sin límite,
con el alma forrada de cinta de luz.
Ahora escucho a los críos cantando reguetón,
y pienso: “bueno, al menos tienen pasión.”
Pero en mi walkman suenan aún Los Stones,
y en mis zapatillas… la revolución.
[Estribillo]
🎶 ¡Oh, aquellos besos con humo!
Las esquinas sabían a gloria y licor,
¡Oh, juventud sin resumen!
Sólo errores felices y un poco de rock.
Y aunque ya no me escribas así,
yo te guardo en un riff por ahí. 🎶
[Puente]
Y si la vida fue un disco rayado,
yo me quedo con el track donde tú te reías.
No fue eterno, ni falta que hacía…
pero madre mía… ¡qué melodía!
[Estribillo Final]
🎶 ¡Oh, aquellos besos con humo!
Los domingos de fuga, los lunes sin ley,
¡Oh, cuánto loco y ninguno!
Pero tú y yo… qué canción nos tejimos, mi rey.
Y aunque el show ya no suene por mí,
yo me aplaudo el recuerdo… en fa sostení. 🎶
